El ‘maritorio’ de María Matilde

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María Matilde nos ha ayudado a ver la realidad terráquea –la del territorio– contrapuesta a la realidad acuosa –la del maritorio– como quien descubre un nuevo mundo o escala hacia otra dimensión.

Considerar el mar como otra forma de territorio, con sus significados, sus santuarios, sus valles, sus colinas y depresiones; entendiendo sus propias tragedias y el amargo silencio que han sobrellevado las madres, hijas, esposas de esos hombres perdidos en altamar; abre una línea del pensamiento que ayuda a entender mejor nuestra realidad, esa guerra extendida hasta el maritorio en que vivimos en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Llegó la hora de la verdad, esa verdad que nunca conocieron nuestros bisabuelos, ni abuelos frente a las razones que amparan tanto silencio en las muertes y desapariciones en altamar. Es tiempo de conocer guiados por los conocedores del camino hacia la justicia cual es el entramado temerario que ha marcado generaciones amamantadas y abrazadas por este maritorio que con el tiempo también ha llegado a ser una víctima más.

Agradezco personalmente a María Matilde Rodríguez por optar y entregar su hoja de vida pulcra y llena de experiencia para representar la raizalidad – aún sin serlo– por abrir un camino al reconocimiento de las luchas y despojos en este mar de siete colores.

Le agradezco personalmente, y desde ya la gratitud la extiendo por mis pequeños hijos, porque sabemos que su rigor, su templanza, su capacidad de análisis y tenacidad serán el motor que nos permita desenmascarar las verdades silenciadas en lo profundo del mar.

Agradezco a los evaluadores por abrir otra mirada a la realidad del conflicto en este maritorio que, aunque parece muy inocente, guarda en sus entrañas el entendimiento de una lógica macabra nacida en el territorio. Una lógica que ha minado de cruces blancas, invisibles, este mar que para todos es un paraíso.

Solo espero (y esperamos) con optimismo que el país Colombia pueda verse así mismo como mar y como tierra, que en adelante lo enseñemos en su verdadera materialidad (acuática y terrestre) para que un día próximo no tengamos que llorar a otros muertos olvidados en alta mar.

Última actualización ( Domingo, 27 de Septiembre de 2020 14:11 )