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elisleño.com - El diario de San Andrés y Providencia.

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Puede ser una imagen de 1 personaDediqué la presentación raizal ante la Corte Internacional de Justicia a la memoria de Enrique Gaviria Liévano, un maestro, un amigo de las causas de los raizales, que estudió, investigó y dedicó gran tiempo, como el que más, en lo jurídico e histórico por el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, frente a pretensiones de otros Estados.

Y quien registró también las gestas del general George Montgomery Hudgson, raizal de San Andrés que se levantó en armas contra la ocupación de la costa de la Mosquitia colombiana de 1894, y hoy considerado héroe en las regiones autónomas del Caribe nicaragüense.

Dediqué también esa presentación ante el alto tribunal de La Haya a mis abuelos, a mis padres, a mí Ces providenciana, árabe y cartagenera. Pero por encima de todos, lo dediqué con el alma a mi pueblo ancestral indígena raizal - black kriol de las islas que han navegado y usado estos mares sur occidentales del Caribe por más de cuatro siglos como territorio sagrado, convertido en su hábitat.

No sabemos cuál decisión tomará en pocos meses la CIJ ante la forma radical de Nicaragua en interpretar la Zona Económica Exclusiva en el mar que le otorgó el fallo del 2.012 como una decisión por la cual se cercenaron los derechos históricos del pueblo y de los pescadores raizales del archipiélago colombiano, que han usufructuado sin interrupciones ese mismo mar; novedoso para Nicaragua, que nunca antes lo tuvo, al contrario de los nuestros que lo han poseído desde mucho antes de la existencia de los Estados en este continente.

Pero, más allá de las determinaciones que puedan adoptarse en el más alto tribunal universal de las Naciones Unidas, constituida precisamente para desatar, de manera pacífica, las diferencias entre las Partes en conflicto, se debe proteger la vida y la dignidad de los pueblos involucrados y el medio ambiente, su hábitat.

El mar no es solo por la seguridad alimentaria del Pueblo Raizal, el mar es su identidad.

Este mar alberga además el tercer ecosistema de corales más grande y variado del planeta, y ya estamos conociendo de los peligros y las amenazas contra la estabilidad, el equilibrio y la sostenibilidad de los arrecifes, vitales para la existencia de vida humana en las islas.

Es responsabilidad de muchos procurar –más allá de los fallos por unos procesos jurídicos desgastantes– el logro de eficientes medidas que protejan en debida forma al Pueblo Raizal en su territorio, que vive expectantes frente a los pronosticados embates del cambio climático, con las islas ya devastadas en el último año por dos huracanes mayores, Eta y Iota; y por la incertidumbre, que reina desde aquel 19 de noviembre de 2012, para la administración y el manejo adecuado de la reserva de la biosfera Seaflower y sus áreas protegidas, sus proximidades e interferencias.

Debemos aceptar que la naturaleza no está sujeta a las decisiones de los tribunales por muy altos que estos sean. Ahí están Old Providence and Ketleena para la muestra.

Debemos entender también que nuestras responsabilidades no deben seguir siendo postergadas ante la excusa de unas costosas y casi interminables disputas en los Países Bajos.

Tenemos que admitir que somos culpables por acciones u omisiones ante el deterioro y las afectaciones a un medio ambiente, otrora sano, que constituye el derecho humano más importante como es el derecho a la vida y que para la preservación de la vida bien vale la pena hacer alianzas, construir compromisos transfronterizos, establecer acuerdos, convenios verdes e integrar a los pueblos para su propia preservación.

Conscientes estamos de que después del 22 de septiembre anterior, los raizales están registrados ante las Naciones Unidas como un pueblo indígena ancestral con derechos en su maritorio, en su casa que es este mar que ocupan en el South Western Caribbean. Con el propósito de llegar al alma de los jueces construimos un texto con una descripción de nuestra realidad, un mensaje.

Cualquier determinación en contrario es contra la naturaleza. Igual si el desinterés enhiela nuestras virtudes.

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ENGLISH TRASLATION

I dedicated the Raizal presentation before the International Court of Justice to the memory of Enrique Gaviria Liévano, a teacher, a friend of the causes of the Raizales, who studied, investigated and dedicated a great time, like the most, in the legal and historical by the Archipelago of San Andrés, Providencia and Santa Catalina, against claims of other States.

And who also recorded the deeds of General George Montgomery Hudgson, a Raizal from San Andres who took up arms against the occupation of the Colombian Mosquitia coast in 1894, and today considered a hero in the autonomous regions of the Nicaraguan Caribbean.

I also dedicated that presentation before the High Court of The Hague to my grandparents, my parents, my Ces providenciana, Arab and Cartagenera.
But above all, I dedicated it with my soul to my ancestral indigenous Raizal - Black Kriol people of the islands who have navigated and used these southern western seas of the Caribbean for more than four centuries as sacred territory, converted into their habitat.

We do not know what decision the ICJ will make in a few months in the face of Nicaragua's radical way of interpreting the Exclusive Economic Zone in the sea that was granted by the 2012 ruling as a decision by which the historical rights of the people and the local fishermen were curtailed off the Colombian archipelago, who have used that same sea without interruptions; new for Nicaragua, which never had it before, unlike ours, who have possessed it long before the existence of States on this continent.

But, beyond the determinations that may be adopted in the highest universal tribunal of the United Nations, constituted precisely to unleash, in a peaceful manner, the differences between the Parties to the conflict, the life and dignity of the peoples involved must be protected, and the environment, its habitat.

The sea is not only for the food security of the Raizal People, the sea is their identity. This sea is also home to the third largest and most varied coral ecosystem on the planet, and we are already learning about the dangers and threats against the stability, balance and sustainability of the reefs, vital for the existence of human life on the islands.

It is the responsibility of many to seek - beyond the rulings due to exhausting legal processes - the achievement of efficient measures that adequately protect the Raizal People in their territory, who live expectantly in the face of the predicted onslaught of climate change, with the islands already devastated in the last year by two major hurricanes, Eta and Iota; and because of the uncertainty, which has prevailed since November 19, 2012, for the administration and proper management of the Seaflower biosphere reserve and its protected areas, its proximity and interference

We must accept that nature is not subject to the decisions of the courts, however high they may be. There's Old Providence and Ketleena for the show.

We must also understand that our responsibilities must not continue to be postponed under the excuse of costly and almost endless disputes in the Netherlands.

We have to admit that we are guilty of actions or omissions in the face of deterioration and damage to an environment, once healthy, which constitutes the most important human right such as the right to life and that for the preservation of life it is well worth it to make alliances, build cross-border commitments, establish agreements, green conventions and integrate peoples for their own preservation.

We are aware that after September 22, the Raizales are registered with the United Nations as an ancestral indigenous people with rights in their maritime, in their home, which is this sea that they occupy in the South Western Caribbean. In order to reach the soul of the judges we construct a text with a description of our reality, a message.

Any determination to the contrary is against nature. The same if disinterest icies our virtues.

Última actualización ( Domingo, 03 de Octubre de 2021 13:31 )  

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